martes, 25 de septiembre de 2012

El Tripero:los hijos de Breccia



Cuándo estas buscando algo diferente, una buena opción es buscar publicaciones como El Tripero, con varios autores, generalmente jóvenes y experimentales. Estas revistas de varios autores,  suelen funcionar como laboratorios, entonces como todo experimento, a veces sale bien y a veces sale mal. Esa es una impresión que puede dejar este tipo de publicaciones. Actualmente, podemos encontrar varias de estas publicaciones, que por  lo general duran cuatro o cinco números, como paso con la excelente revista Sudamerik. Probablemente sea  su misma naturaleza experimental la que las hace tan fugaces.
La revista “El Tripero” que posteriormente se transformó en formato libro, fue una publicación que editada desde el año 94,por  los alumnos de Alberto Breccia – El Eternauta, Ernie Pike, Mort Cinder, etc.
Desde la tapa ya se observa  la intención de presentarse   de manera “extravagante” y “experimental”, con las letras al revés, en horizontal, en vertical y una serie de formas triangulaes. Las propuestas  son variadas en el sentido de que algunos dejan una sensación de indiferencia, de vacío y otros, contrariamente dejan reflexionando al lector. Probablemente  dependiendo de los gustos interesaran algunos autores más que otros.
    De todos modos, en algunas de estas publicaciones parece ser la regla  plantearse la pregunta: “¿Qué carajo quiso hacer?”.
Las portadas de algunos números  vienen en serigrafía, son sumamente llamativas no solo gráficamente, si no desde el arduo trabajo que significa utilizar esa técnica manualmente.
Hacia el número tres los “triperos” mejoran notablemente  su trabajo en lo concerniente a las historias, y también en la propuesta gráfica. Siempre esta presente lo bizarras tanto desde el dibujo como desde el guión.
Se puede recomendar esta publicación para todos aquellos que quieran conocer autores fuera de los clásicos argentinos  pero que también quien este buscando algo experimental  y raro.
 En un texto que se presenta a modo de editorial en la primera página del número tres, se plantea la falta y la necesidad de un canal de comunicación de los creadores de comics hacia los lectores, como puede ser El tripero.  Se incurre en el error de pensar que popularmente se  busca este tipo de comics extraños y experimentales. Crear un vínculo significaría crear historias, atarse a determinados parámetros reconocidos, agarrarte más de las formas tradicionales y es algo que los triperos olvidan.

Un nuevo exponente del comic en español: David Sanchez

foto:David Sánchez.
En España durante los últimos años estuvieron saliendo a la luz varios autores de comics adultos muy interesantes, uno de ellos es David Sánchez, comparado por algunos con el director de cine David Lynch. Este muchacho que diseño estampas para remeras, tapas para revistas, como la Rollings Stone también edito dos obras bien llamativas “Tú me has Matado” -que apareció en entregas en la revista española Manglar- y la obra comentada en esta nota: "No Cambies Nunca". Editado por la editorial española Astiberri en un libro de tapa dura, con 94 páginas en color.
Por su estilo se recomienda no leer de antemano ningún avance del argumento, ya que una de sus méritos es el misterio y la  sorpresa de todas  las situaciones extrañas que encontramos a través del comic. Pero para quienes todavía no se convencen, a continuación podrán leer una síntesis.
Yendo a lo importante: una pareja que desea deshacerse de un bebe algo extraño, dos científicos juegan su vida para obtener resultados en sus experimentos, un dealer homosexual que filma cine pornográfico un tanto anormal, un pediatra adicto a las drogas y un matón a sueldo que parece tener una vida de pareja bastante normal. Estos personajes se entrelazan en una historia sumamente misteriosa, en donde el lector no tiene demasiados puntos de referencia que den coherencia. Simplemente, el lector es testigo de situaciones como sucedería en la vida real. ¿En dónde transcurre la historia? ¿En que tiempo? Son interrogantes que se pueden interpretar pero no asegurar y esto genera una rara atmosfera.
Con respecto al dibujo, nos encontramos con un estilo limpio, sin una raya que se salga de lugar, similar a Charles Burns, un estilo frio  al que uno no le dedica mucho tiempo con la mirada.
Quienes buscan ficciones coherentes, racionales, cerradas a la perfección probablemente no disfruten este libro ya que hay detalles que nunca son explicados.
Portada de N.C.N.

Bailando con la calavera puesta






















“…Tenemos las Artes, así que no nos matará la verdad 
El mundo nos acompaña demasiado. 
El diluvio se queda después de cuarenta días.
Las ovejas que pastan en campos lejanos son lobos. 
El reloj que hace tictac dentro de tu cabeza no es otra cosa que 
El Tiempo y por la noche te enterrará .
Los niños tibios en la cama se marcharan al amanecer 
y se llevarán tu corazón e irán a mundos que tú no conoces. 
Y siendo así las cosas. 
Necesitamos que las Artes nos enseñen a respirar. 
Que nos hagan circular la sangre, aceptar la vencida del demonio 
y la vejez, la oscuridad y los autos que nos atropellan, 
que nos enseñen a payasear con la calavera puesta 
o con el cráneo que lleva el cráneo de bufón y tintinea echando herrumbre de sangre
y traquetea soltando quejidos 
Para sacudir y acomodar los huesos en los desvanes
tarde por la noche…” 

Ray Bradbury.

Cómo poder explicar ante una mirada convencional aquel humor que se burla justamente del punto común que une el sentido racional y “normal” de las mayorías? ¿Cómo explicar, ante una mirada moral e inquisitoria aquella risa que estalla cuando el ridículo de la situación se nos presenta como una escena de comedia? Y es que a veces, no es lo “políticamente correcto”. Son aquellos discordantes del sentido común los que nos permiten ver a través de ese velo, el manto de nuestras nociones sociales, que cual cortina de humo nos oculta quienes somos realmente. Ray Bradbury lo supo: somos aquellos que bailamos sobre la tumba con la calavera puesta, cuando ante el llamado de atención de nuestros mayores, no teníamos otra opción que convertirnos paulatinamente en ellos, en esos seres sufrientes, miedosos y de alma pobre que tanto pululan por este planeta enrejado. Con el paso de las épocas son cada vez menos los intrépidos que deciden quebrar la rutina maniática de la tradición que nos apretuja cual corsé. El sentido común sigue tomando terreno convirtiéndolo todo en una especie de silencioso mundo orweliano. Dentro de este contexto conocer la obra de Charles Addams, o Chass como lo apodaron (escalofrío), es un ápice de esperanza para los disconformes que no logran adaptarse a la linealidad de estos tiempos.
                                           
Chass nació el 7 de enero de 1912 en Westfield, Nueva Jersey, pero el Addams que retrató con genialidad jocosa el universo de lo macabro, existente detrás de toda tragedia, se gestó durante sus días en una publicación de crónicas policiales y detectivescas. En éstas transcurrían sus horas retocando fotos de cadáveres, haciéndolos mas “agradables” a la mirada del público, borrando la sangre de las fotos, sangre vital para todo ser vivo. Afortunadamente, abandonó este trabajo para dedicarse cien por ciento a dibujar. Sus trabajos se publicaron en The New Yorker, Collier’s Weekly y TV Guide. Hizo portadas de libros, de discos como la de Dean Gitter “Ghost Ballads”, calendarios e incluso carteles de cine. Algunos de los libros de humor publicados fueron: “Drawn and Quartered” (Arrastrado y Descuartizado), Monster Rally , también editó un libro de fotos y recortes llamado “Dear Dead Days”.Fue el principal impulsor de un estilo historietístico que cambiaría el panorama para siempre: el One –liner. Este estilo consistía en una imagen con una frase de la cual tomaba coherencia. Ambos, dibujo y línea de texto, eran indispensables para darle sentido al mensaje. Sin embargo, ese estilo ya se usaba en todo el mundo pero aún no había un perfeccionamiento total de la técnica.
Por aquellas años el talento de Charles Addams no pasó desapercibido, más bien todo lo contrario. Fue admirado por grandes figuras del cine como Greta Garbo y Cary Grant, incrementando su leyenda con rumores (hoy un tanto infantiles), como su extraña costumbre de dormir en un ataúd. Rumores o no, era evidente su atracción a los aspectos más mórbidos de la vida

                                 
Alfred Hitchcock, quien entabló una amistad con Addams, hace referencia a él durante dos escenas, en su película “North by Northwest (Con La Muerte en los Talones). En la tan afamada “Psicosis” podemos notar el detalle de la mansión con aires victorianos, ésta es un calco de la casa en la que vivió el mismo Charles durante su juventud, además inspiró la macabra residencia de otra de sus creaciones: Los locos Addams. Nada más ni nada menos que Ray Bradbury colaboró con Charles, en la invención de esta extravagante pero inofensiva familia, que parodiaba a una familia normal. Los Addams tuvieron su primera aparición en The New Yorker y Bradbury posteriormente creó por su parte a la Familia Elliot.


Unas de las glorias del cine de terror Boris Karloff haciendo referencia al mayordomo Largo, afirmó: “Espero que nadie me acuse de inmerecida vanidad si doy las gracias públicamente al señor Addams por haberme inmortalizado en el personaje del mayordomo”.
La familia Addams se estableció como su más celebre creación, contando con dos series de actores reales (una de 1964 y otra de 1998), dos series de animación y tres películas. Esta enorme exposición generó una pérdida de esencia en los personajes, convirtiendo a la afamada familia en una sombra de lo que habían sido, razón por la cual Addams rechazó volver a editar a la familia en 1987. Los garfios de las grandes y desalmadas corporaciones, que nada saben de arte pero mucho saben de ensanchar sus billeteras, se posaban sobre Los Addams, manipulándolos. Un año después Charles Addams se encontraba dentro de su Audi 4000 frente a su apartamento de Manhattan, cuando repentinamente, por un instante, pudo contemplar la ironía de aquel momento: ni el departamento ni el lujoso automóvil servirían de algo ante lo que sobrevenía, un ataque cardíaco que acabaría con su vida. Su deceso no le permitió dar una última carcajada ante semejante escena. Sin embargo la viuda no perdió la oportunidad al declarar que fue: “una perfecta forma de morir, digna".






martes, 18 de septiembre de 2012

Agrupación Andresito Facultad Ciencias Económicas UNAM




La agrupación Andresito de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Misiones (UNAM) se define como una agrupación independiente , donde sus principales objetivos son trabajar por los derechos de los estudiantes en el ámbito universitario y por la perpetuidad de la educación pública.

Lleva su nombre en honor a Andrés Guacurarí, ahijado de Artigas y uno de los grandes luchadores del  territorio nacional en la región mesopotámica.
La agrupación comparte el mismo nombre con otras en diferentes facultades -pero no tiene un vínculo con ellas- y hoy es la segunda fuerza en la facultad detrás de Franja Morada.  Gracias a una alianza con CEI obtuvieron  dos de los cuatro consejeros, y buscan desplazar  la histórica organización  radical del centro de estudiantes.



Unos  40  jóvenes forman Andresito y su militancia está plenamente abocada al ámbito universitario porque ,según los jóvenes militantes,  su año facultativo se reduce a cuatro meses  dado que cada inicio de  cuatrimestre cuenta  con una actividad política es intensa.
A su vez Andresito Ciencia Económicas es parte de “convergencia estudiantil”, un conjunto de agrupaciones que respaldan la gestión del actual rector Javier Gortari, identificado con el gobierno nacional. 

Este espacio logró tres de los seis cupos del Consejo Superior de la UNAM. De esta forma logró la mayoría, quitándole ese espacio a Franja Morada en las últimas elecciones generales de la UNAM, hecho que no sucedía hace más de 2 décadas.

La organización juvenil espera  las jornadas para la creación de la nueva  Federación Universitaria Argentina (FUA). Las aspiraciones son profundizar su trabajo, además de respaldar el centro de estudiantes. Esto último con el fin de construir un proyecto de universidad donde los decanos se preocupen por las políticas sociales y se mejore el nivel académico.

miércoles, 22 de agosto de 2012

El universo de Paul Auster

Por Diego Martin Atienza Suarez
“Una noche, por tanto, Azul coge al fin su ejemplar de Walden. Ha llegado el momento, se dice, y si no hace un esfuerzo ahora, sabe que no lo hará nunca. Pero el libro no es ágil. Cuando Azul lo empieza, se siente como si estuviera entrando en un mundo extraño. Andando trabajosamente por pantanos y matorrales, trepando por laderas pedregosas y riscos traicioneros, se siente como un prisionero, haciendo marcha forzada, y su único pensamiento es huir. Le aburren las palabras de Thoreau y le resulta difícil concentrarse. Lee capítulos enteros y cuando llega al final se da cuenta de que no ha retenido nada. (…) Azul pensaba que le iban a contar una historia o por lo menos algo parecido a una historia, pero eso no es más que palabrería, una interminable perorata acerca de nada (…) Al día siguiente empieza de nuevo y esta segunda travesía es algo menos accidentada que la primera. En el tercer capítulo encuentra una frase que al fin le dice algo –Los libros hay que leerlos tan pausada y cautelosamente como fueron escrito- y de pronto entiende que el truco esa en ir despacio, más despacio de lo que ha ido nunca con las palabras. (…) De mala gana reconoce que Thoreau no era tan estúpido como el había pensado.” Fragmento de “Fantasmas” de “La trilogía de Nueva York ”.
Transcurrían los años 60 cuando un joven de 13 años llamado Paul Auster pasaba la noche en un campamento. Un día durante una excusión estalló una encolerizada tormenta. Los rayos caían como lanzas, peligrando la vida de los acampantes, que huían lejos de los peligrosos árboles. Por suerte, tras un alambrado se encontraba un claro. Los acampantes se dispusieron en fila, de esta manera, delante de Paul se encontraba Ralph. El pequeño acampante, intenta pasar el alambrado para estar a salvo cuando repentinamente un rayo cae muy cerca de él. Al cesar la tormenta Ralph ya había muerto. Veinticinco años después Paul ,ya siendo escritor, lanza “Cuidad de cristal”, primera parte de “La trilogía de Nueva York”, donde también se incluye “Fantasmas” (1986) y “La habitación cerrada” (1986). Daniel Quinn, el personaje central de “Cuidad de cristal”, es un escritor de novelas policíacas y de misterio, utiliza el seudónimo “William Wilson”, refugio de su nueva identidad. Según el narrador, Wilson es poseedor de cierta independencia dentro de Quinn. “Wilson era el ventrílocuo, el propio Quinn era el muñeco”. Como resultado nace el personaje Max Work, el detective de las historias que surgen de esta doble personalidad, la voz del muñeco que da sentido a la empresa. “Poco a poco, Work se había convertido en una presencia en la vida de Quinn, su hermano interior, su camarada en la soledad”. Una noche Quinn recibió una llamada telefónica preguntando por un tal Paul Auster, de la Agencia de Detectives Auster, pidiendo un auxilio de máxima urgencia, a lo que el contesto que no había ningún Paul Auster allí. En ese momento Quinn pensó en que se pudo hacerse pasar por detective, en las posibilidades que eso hubiese ocasionado en su vida. La misma persona vuelve a llamar, así Quinn comienza su aventura, a partir de ese instante él era Paul Auster detective privado y registraba sus ideas en un cuaderno rojo. Todo cambio y nada volvió a ser como era o como dice el mismo Paul en “El libro de la memoria” segunda parte de “La invención de la soledad”: “Fue. Nunca volverá a ser”. Treinta años después de la muerte de Ralph, Paul Auster escribe un libro llamado “El Cuaderno rojo”, con trece capítulos breves relata en un estilo directo experiencias personales unidas por el azar. La edición en español del “Cuaderno rojo, editada por Anagrama cuenta con un prologo hecho por el poeta Justo Navarro, en donde cuenta la historia de Ralph y Paul.

El 14 de enero de 1979, un domingo nevado a las ocho de la mañana Paul recibe una enigmática llamada. “Nadie llama a las ocho de la mañana si no es para dar una noticia que no puede esperar, y una noticia que no puede esperar es siempre una mala noticia”, sentenció alguna vez Paul. Al igual que aquella encolerizada tormenta que había acontecido hacia casi dos décadas, una voz transmitida eléctricamente le comunicaba que su padre había fallecido. Paul recibe una herencia , esta le permitirá trabajar en sus propios proyectos, y lo despoja de la preocupación económica que tanto lo asediaba en obras como “A salto de mata”, un ensayo autobiográfico sobre el dinero, en donde relata sus esfuerzos desesperados por sobrevivir sin traicionar sus mas profundos deseos. En 1982 Paul edita “La invención de la soledad” obra de donde se comienza a ejercitar el universo literario Austeriano. “Retrato de un hombre invisible” es la primera parte. Nos encontramos con una narración en primera persona, impulsada desde una llamada telefónica que lo anoticia sobre la muerte de su padre, hasta los recuerdos de su infancia, un padre ausente, ajeno a los sentimientos paternales pero a la vez, poseedor de un amor incondicional hacia sus tres hermanos.” ¿Quién era este hombre que fue mi padre?” se pregunta Paul a través de “Retrato…”. Hay falta de padre en sus creaciones, esta muerto, desaparecido, es un espacio en blanco. El padre es comparable a la figura de un Dios que abandona a su hijo en mundo lleno de interrogantes. Dentro de la primer parte de “Retrato…” podemos leer: “Era un hombre invisible en el sentido más profundamente inexorable de la palabra. Invisible para los demás, y muy probablemente para sí mismo. Si cuando estaba vivo no hice otra cosa que buscarlo, intentar encontrar al padre que no estaba, ahora que está muerto siento que debo seguir con esa búsqueda. Su muerte no ha cambiado nada; la única diferencia es que me he quedado sin tiempo.” Paul no es el tipo de escritor que se refugia en un código, abre visceralmente su más profunda intimidad. “Hay una herida y ahora me doy cuenta de que es muy profunda. Y el acto de escribir, en lugar de cicatrizarla como yo creía que haría, ha mantenido esta herida abierta”, revela significativamente Paul dentro de “Retrato…”. En la segunda parte llamada “El libro de la memoria”, se vuelve a presentar la misma historia -la memoria es "ese espacio donde una cosa ocurre por segunda vez" piensa Paul-, pero en este caso se narra con diferente estilo, en tercera persona, fragmentando recuerdos, azares, evocando a las vidas de Holderlein, Mallarme, Pascal, Van Gogh y Pinocho -quien salva a su padre del vientre de la ballena-, hay encuentros y desencuentros, en desorden cronológico y emocional. “La realidad era como una caja china, una serie infinita de recipientes dentro de otros recipientes” afirma dentro de esta obra, dando una pista central para comprender la estructura de sus creaciones. Esto no es nada nuevo, esta forma de introducir historias unas con otras ya se puede apreciar en “La mil y una noches”, una reconocida e influyente compilación de cuentos árabes, causante de un gran impacto en occidente, durante el siglo XIX. Este recurso estilístico se denomina “Mise en abyme”, expresión francesa que quiere decir “puesta en abismo”. Entre las novelas originadas tras el fallecimiento de Sam Auster (padre de Paul) están “El palacio en la luna” (1989) y “La música del azar”(1990). Ambas fueron posibles gracias a la inesperada herencia que Paul recibió tras el fallecimiento de su Padre. La primera en cuestión, “El palacio en la luna”, es la historia de Marco Stanley Fogg, un joven desarraigado, hijo de padre desconocido, educado por su tio Victor, quien muere dejándole de herencia toda su biblioteca: “El tío Victor nunca había ordenado su biblioteca de forma sistemática. Cuando compraba un libro lo colocaba en el estante al lado del que había comprado antes de ése, y poco a poco las hileras se iban extendiendo ocupando mayor espacio a medida que pasaban los años. Así eran precisamente como habían entrado los libros a las cajas. La cronología, al menos, estaba intacta, la secuencia se había preservado por omisión. Consideré que éste era un orden perfecto. Cada vez que abría una caja nueva penetraba en un nuevo segmento nuevo de la vida de mi tío, un período determinado de días, semanas, meses, y me consolaba pensar que estaba ocupando el mismo espacio mental que mi tío había ocupado antes, leyendo las mismas palabras, viviendo las mismas historias, quizá albergando los mismos pensamientos”. Paul descubre que no hay nada tan terrible que enfrentarse a las pertenencias de un muerto, “…producen un efecto conmovedor (…) Nos revelan cosas que uno no quiere ver”, dice Paul en “La invención…” ,cuando se enfrenta con los objetos de su padre: “…como fantasmas tangibles. Condenados a sobrevivir en un mundo al que ya no pertenecen”. Marco cae progresivamente en la indigencia, a raíz de una búsqueda filosófica que se había desencadenado dentro de el: “Con todo el fervor y el idealismo de un joven que ha pensado demasiado y ha leído demasiados libros, decidí que lo mejor era no hacer nada: mi acción consistiría en una negativa militante a realizar ninguna acción. Esto era nihilismo elevado al nivel de una proposición estética. Convertiría mi vida en una obra de arte, sacrificándome en aras de tan exquisitas paradojas que cada respiración me enseñaría a saborear mi propia condena”. El destino lo lleva a trabajar para Thomas Effing, anciano egocéntrico y caprichoso, antiguo pintor, ahora ciego. Escribe la biografía de Effing y a su muerte, asume el encargo de buscar a su hijo Solomon para hacerle entrega de unos documentos. El encuentro con Solomon revela una nueva dimensión en su vida, en lo concerniente a su padre, es decir a su origen. La segunda novela nombrada, “La música del azar”, comienza cuando Jim Nashe es abandonado por su mujer, recibe una inesperada herencia de un padre al que nunca conoció, abandona su trabajo como bombero, vende sus posesiones, deja a su hija al cuidado de su hermana, compra un lujoso automóvil y comienza a conducir por la carretera hasta que el dinero se le acabe. Sin un destino fijo, maneja de noche y duerme en cualquier hotel que encuentre en la carretera, no puede resistir el deseo de volver a empuñar el volante para retomar su carrera hacia el abismo. Al igual que Fogg, personaje de “El palacio…”, Nash experimenta “la desgarradora seducción del desarraigo absoluto”. “Sin el menor atisbo de miedo, Nashe cerró los ojos y saltó”. Fogg reflexiona: "Puede que eso fuera lo único que me había propuesto demostrar desde el principio: que una vez que echas tu vida por los aires, descubres cosas que nunca habías sabido, cosas que no puedes aprender en ninguna otra circunstancia". Tras un año de esta vida, y cuando apenas le quedan diez mil dólares, conoce a Jack Pozzi, un jovencísimo jugador profesional de póquer, personaje que da curso a su vida: “Todo se reducía a una cuestión de secuencia, de orden de los sucesos. Si el abogado no hubiese tardado seis meses en encontrarle, él no habría estado en la carretera el día que conoció a Jack Pozzi, y por lo tanto ninguna de las cosas que siguieron a ese encuentro habría ocurrido nunca”. Paul Auster escribió poemas, ensayos y traducciones, Guiones cinematográficos, creando un mundo regido por el azar, el absurdo, el destino, el dinero, las casualidades y las necesidades. Se caracteriza por la descripción interna de los personajes, de sus reflexiones y estadíos, esto se traduce en pocos diálogos. La reflexiones de sus personajes, nos conecta con lo que pensamos es su mente. Es frecuente, que Paul Auster sea tildado de monótono, de llevar al lector hacia lugares comunes, pero hay que comprender su universo para dar cuenta de lo que esto significa: una pesadilla recurrente. En palabras de Auster “Todos mis libros están conectados por una fuente común, por las preocupaciones que comparten .Si todos estos libros estuvieran en un solo volumen formarían el libro de mi vida hasta el momento”.


La Justicia suspende el cierre de grados de Macri


La Justicia de la Capital Federal suspendió por lo menos hasta el 12 de abril próximo el cierre de más de 220 cursos y grados en escuelas estatales porteñas. La causa había sido caratulada como “Unión de Trabajadores de la Educación contra GCBA sobre amparo. Expediente 43894-0”. En ella el juez  en lo Contencioso Administrativo y Tributario Ricardo Zuleta dispuso como “medida precautelar” suspender la decisión del gobierno porteño de reducir el número de cursos.  “Como medida para mejor proveer... cítase a audiencia para el día 12 de abril de 2012 a las 12, a la que deberán concurrir la parte actora junto con sus letrados, el representante de la demandada y el director general de Educación de Gestión Estatal, Maximiliano Gulmarelli, o la persona que designe y especialmente autorice al efecto”, sostiene la resolución, fechada el 30 de marzo y ya notificada por lo menos a una de las partes.
El juez Zuleta no se pronunció sobre el fondo de la cuestión. Está buscando elementos que le permitan formarse una idea acabada de lo que está ocurriendo.

Nuevos contenidos educativos por Malvinas


El ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, presentó la Colección Malvinas, Soberanía y Memoria, que se entregará a todas las escuelas del país. Consiste en una selección de contenidos televisivos de las señales de la cartera educativa, Encuentro y Pakapaka.
El titular de la cartera educativa nacional remarcó: “Tenemos un escenario extraordinario, que son nuestras 45.000 escuelas, miles de aulas, 900.000 docentes que construyen la identidad nacional, y 11 millones de pibes. Esta es una tarea de todos los argentinos, es una causa de todos. Tenemos que seguir defendiéndola con las únicas herramientas que tenemos: la paz y la diplomacia”.